Mis conocimientos sobre su gastronomía son aún más pobres: dicen que allí se comen a los perros (extremo que no puedo confirmar porque nunca he estado).


Enciende la plancha, vierte unas gotas de aceite y, a continuación, la carne, que no tarda ni dos minutos en estar lista. Ésta se la sirve el propio comensal en una hoja de lechuga, a modo de rollito. El resultado: un plato jugoso y un pelín "guarrete" (no puedes evitar pringarte). El arroz llega después: servido en un pesado bol de piedra, consta de varias verduras y un huevo que, mezclado con el arroz, le da una consistencia pastosa. Un plato sabroso y con un punto picante. Los postres son caseros: un bizcocho de almendra con naranja cubierto de chocolate (parecido a una coca) y un dulce típico coreano de textura gomosa y relleno de soja caramelizada.
La carta de vinos es limitada, pero sus precios son irresistibles, como el resto del menú.
El joven que nos atendió, hijo del cocinero, habla con soltura el valenciano.
Restaurante: Arirang
Ciudad: Valencia
Fecha de la visita: 13/11/2010
Precio: 24 € (con vino, agua y café) aprox.
Nota: 5,5/10
2 comentarios:
Habrá que ir entrenándose en esto de la comida coreana, por si, aquellos acasos, sufrimos una inminente invasión. Aunque ya veo que el restaurante no es muy recomendable.
No, no me gustaría que pensaras que no es recomendable. Es uno de los mejores locales para disfrutar de auténtica comida asiática. Pero no estamos ante una estrella Michelín, que quede claro.
Gracias por tu comentario y un saludo
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